Cataluña reanudó parcialmente el servicio de trenes de Rodalies este lunes tras cinco días de crisis sin precedentes. El gobierno catalán anunció que las líneas R-1, R-2 y R-4 atenderán al 80% de los pasajeros. Un accidente mortal y problemas de infraestructura dejaron a más de 400.000 usuarios sin alternativas de transporte. Como compensación, el servicio será gratuito durante un mes.
El servicio reanudó a las seis de la mañana de este lunes. La línea R2 opera con normalidad total, mientras que las líneas R1 y R4 funcionan solo en tramos específicos. El gobierno catalán dispuso 160 autobuses gratuitos para cubrir las secciones cerradas.
El colapso de un muro de la autopista AP-7 sobre un convoy de Rodalies desencadenó la crisis el martes pasado en Gelida. El accidente causó la muerte de un maquinista y dejó 37 heridos. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios reveló que el conductor solo tuvo unos cinco segundos para intentar frenar, ya que el muro cayó casi simultáneamente con la llegada del tren.
Revisión urgente de la red
Adif inspeccionó 69 puntos de la red ferroviaria con riesgo medio y alto de incidentes, especialmente deslizamientos de tierra. La infraestructura ferroviaria realizó intervenciones de emergencia en 23 ubicaciones críticas distribuidas en Barcelona, Girona, Tarragona y Lleida.
Las obras de emergencia «consisten fundamentalmente en la protección de trincheras y taludes, además de operaciones de acondicionamiento de vía, entre otras», detalló Adif. Durante el fin de semana trabajaron 150 técnicos, cifra que aumentó a 330 personas el domingo con personal de vigilancia y apoyo logístico.
La reapertura del servicio evitará el paso por 21 puntos identificados como peligrosos por los maquinistas y el gobierno catalán en las 13 líneas de Rodalies.
Problemas de coordinación admitidos
José Antonio Santano, secretario de Estado de Transportes, reconoció en una comparecencia conjunta en la sede de Territori que hubo «graves problemas de coordinación» durante el fin de semana. El responsable estatal advirtió: «Tenemos que hacer una reflexión. No pueden volver a pasar los problemas de descoordinación.»
La consejera del gobierno catalán, Sílvia Paneque, explicó en la misma comparecencia que la reapertura no fue sencilla. «Queríamos reemprender con la máxima rapidez posible. No ha sido fácil. Las lluvias se están registrando sobre estructuras con problemas por falta de inversión», afirmó.
Paneque defendió su gestión de la crisis: «Mi única atención ha sido la de gestionar esta crisis hasta su desenlace. Eso es lo que he hecho desde el primer minuto.» La consejera pidió al Gobierno y al ministerio «máximo apoyo» para garantizar la operatividad del servicio.
Críticas políticas y estado de la infraestructura
Oriol Junqueras, líder de ERC, exigió la dimisión de Paneque. La acusó de «incapacidad de proteger al Gobierno por no señalar esa falta de inversión» en la infraestructura ferroviaria.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, admitió al diario EL PAÍS este domingo que la situación es grave. «El servicio en Rodalies es deficiente. Nunca lo he negado. La infraestructura es viejísima y con muchos años de abandono. En los últimos cinco años hemos invertido una media de 500 millones por ejercicio», declaró el ministro.
El gobierno mantendrá las medidas complementarias hasta el miércoles, como la apertura de peajes de la C-32 y el refuerzo de los trenes de Ferrocarrils de la Generalitat.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).








