El Ministerio de Sanidad, en coordinación con la Junta de Andalucía, ha activado una respuesta de salud mental tras los graves accidentes ferroviarios en Adamuz (Córdoba) y Gelida. La iniciativa se dirige a víctimas, sus familias y al personal de emergencias para prevenir el trauma vicario que pueden generar estas tragedias.
Francisco González Aguado, subdirector del Comisionado de Salud Mental, explicó a EL PERIÓDICO los detalles de esta actuación. El Ministerio envió tres psicólogos especializados en emergencias a Andalucía para trabajar con voluntarios y cuidadores mediante sesiones grupales que les ayuden a procesar sus experiencias.
Impacto psicológico en supervivientes
El accidente de Adamuz dejó 42 fallecidos y 37 heridos. Vanesa Fernández, doctora en psicología y profesora de la Universidad Complutense de Madrid, detalló a 20minutos las secuelas psicológicas que pueden desarrollar las personas afectadas.
«Es frecuente que ante un evento traumático las personas que se han visto afectadas y que han experimentado la tragedia, desarrollen fobias específicas a viajar, no solo en tren, sino en medios afines», explicó Fernández. La experta se refiere a la siderodromofobia, el miedo a los medios ferroviarios y estímulos relacionados como andenes, silbatos u olores del tren, asociado a personas con fobia a la pérdida de control.
Riesgo para los intervinientes
Los equipos de primera respuesta también son vulnerables. «La adquisición de una fobia por observación es muy frecuente, por eso, aquellas personas que han intervenido en situaciones como la tragedia de Adamuz, prestando asistencia o ayuda en los primeros momentos del accidente, son susceptibles no solo de desarrollar fobias, sino también de desarrollar trastornos frecuentes como estrés postraumático», señaló la doctora.
Fernández destacó que «los intervinientes lo dan todo en el momento de la tragedia y luego cuando todo desaparece, toda esa liberación de adrenalina, todas esas imágenes que han presenciado... empiezan a cobrarse factura».
Importancia de la intervención temprana
La atención psicológica inmediata resulta fundamental. Estudios realizados tras eventos como el 11S o el 11M demostraron que recibir atención psicológica temprana reduce significativamente la aparición de trastornos emocionales como ansiedad, estrés postraumático o depresión.
González Aguado subrayó la necesidad de crear espacios para hablar. «La idea sería dar un espacio para poder hablar de ello, para poder ser acompañados. Que no lo dejen metido debajo de la alfombra», afirmó a EL PERIÓDICO.
El subdirector del Comisionado reconoció el impacto colectivo: «Cuando tú eres testigo de este tipo de cosas, te quedas durante un tiempo tocado». Sobre el miedo generalizado a viajar en tren, propuso normalizar el miedo como mecanismo protector pero evitando que se vuelva tiránico.
Tratamientos recomendados
Las terapias más eficaces son las de carácter cognitivo-conductual, aplicadas de manera programada y estructurada. Fernández recomendó realizar un chequeo emocional tras eventos traumáticos y aplicar procedimientos de debriefing o defusing para los intervinientes.
En casos de fobias muy intensas puede ser necesaria medicación prescrita por un psiquiatra especializado. La experta diferencia entre miedo normal -cierta intranquilidad que permite continuar con normalidad- y fobia, que lleva a la evitación o al sufrimiento intenso.
El Ministerio de Sanidad planea desarrollar un protocolo estable de emergencia en salud mental con todas las comunidades autónomas para su implementación inmediata en futuros desastres. La medida responde a una resolución de la OMS del año pasado que recomienda incluir planes de salud mental en todas las estrategias ante catástrofes.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).








