El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, declaró este lunes que Teherán está preparado para una guerra con Estados Unidos, pero también para negociaciones "justas". La declaración se produce en medio de crecientes tensiones y amenazas de intervención por parte del presidente estadounidense Donald Trump.
Araqchi transmitió un mensaje ambivalente a los embajadores extranjeros. Según informó la televisión estatal iraní IRIB, el ministro afirmó: «Irán no quiere una guerra, pero está totalmente preparado para una guerra». A continuación añadió: «También estamos preparados para unas negociaciones, pero unas que sean justas, con los mismos derechos y respeto mutuo».
Canales de comunicación con Washington
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, reveló, según informó Europa Press, que el canal de comunicación con Estados Unidos «está abierto». Según Baqaei, «Cuando es necesario, se intercambian mensajes a través del mismo». El diplomático subrayó que Irán «siempre se ha ceñido al principio de diplomacia y negociación».
Acusaciones sobre las protestas
Araqchi denunció que fuerzas orquestaron la violencia reciente en las protestas como una «excusa» para justificar una intervención estadounidense. Según reportó Europa Press, «Estaba totalmente claro que había planes para sacar a los manifestantes de su camino y generar caos social». El ministro fue más allá y afirmó que «el objetivo era aumentar la cifra de muertos en las protestas porque Trump dijo que intervendría si aumentaba la cifra de fallecidos».
La organización no gubernamental HRANA, con sede en Estados Unidos, ha reportado más de 500 muertes en las protestas. Tras una «tercera fase» que comenzó el 10 de enero, Araqchi aseguró, según Europa Press, que «la situación está bajo control».
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).





