Al menos 39 personas han muerto y casi 50 permanecen hospitalizadas tras un grave accidente ferroviario que ocurrió el domingo por la noche en Adamuz (Córdoba). Un tren de Iryo descarriló y un Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario colisionó con parte del convoy. Las autoridades señalan que solo transcurrieron 20 segundos entre ambos sucesos, un intervalo demasiado breve para que se activara el sistema de frenado de emergencia.
El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, explicó a la Cadena SER: «Al parecer el intervalo de tiempo entre un tren y otro que se cruzaban en sentido contrario ha sido de 20 segundos y, por lo tanto, es imposible que actúe el mecanismo». El sistema de seguridad LZB instalado en la vía «cuando un obstáculo está en la vía, se bloquea el surco e impide la circulación y ordena el frenado de emergencia al tren», pero no tuvo tiempo de activarse.
Estado de las víctimas
De las 48 personas hospitalizadas, 11 se encuentran en la UCI. Entre los heridos hay cinco menores, uno de ellos en situación de especial gravedad. El Gobierno ha cifrado en 123 el total de heridos.
Los equipos de rescate trabajan en tres vagones del Alvia que cayeron por un terraplén de cuatro metros.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, visitó la zona y describió la escena en COPE: «Los vagones están reventados. [...] se pueda comprobar si hay más cadáveres en la zona».
Búsqueda de víctimas
Moreno explicó que el impacto fue «brutal» y que muchas víctimas «salieron disparadas». «Se llegó a hacer una búsqueda porque nos temíamos que algunos estuvieran a una larga distancia», añadió.
Los dos primeros coches del Alvia el choque los desintegró completamente, según Fernández Heredia.
Las esperanzas de encontrar supervivientes disminuyen con el paso de las horas. El Hospital Reina Sofía de Córdoba tiene preparadas «dos UVI de alta intensidad» por si hubiera algún herido, pero Moreno advirtió que «a medida que pasan las horas las esperanzas van desapareciendo».
Investigación en marcha
Las causas del accidente permanecen desconocidas. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el suceso como «tremendamente extraño, en una recta». La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha desplegado técnicos en el lugar.
Fernández Heredia descartó el error humano en RNE: «El fallo humano está prácticamente descartado. Si el maquinista toma una decisión errónea, el propio sistema la corrige [...]». Agregó que el accidente ocurrió «en circunstancias extrañas» y señaló que «tiene que haber sido algún fallo del material móvil o en la infraestructura».
El tren de Iryo, un Frecciarossa fabricado en 2022, había pasado su última revisión el 15 de enero en los talleres de Hitachi Rail en Madrid.
Adif renovó la línea Madrid-Sevilla en mayo de 2025 con una inversión de 700 millones y «debería de estar en óptimas condiciones», según el presidente de Renfe.
Respuesta institucional
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitará la zona del accidente este lunes por la mañana.
Juanma Moreno llamó a la prudencia para evitar «la confrontación política» y pidió «[...] máxima transparencia hacia las familias y hacia la propia sociedad para que todo el mundo sepa la verdad».
La Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía ha solicitado a los ciudadanos que continúen donando sangre de forma «escalonada». Aunque las reservas para el lunes «ya están garantizadas» gracias a la «rápida y generosa» respuesta ciudadana, las autoridades recuerdan que es «esencial» «anticiparnos a las necesidades de los próximos días» debido a la fecha de caducidad de los hemoderivados.
El restablecimiento del tráfico en la línea de alta velocidad llevará «más de tres y más de cuatro días», según Renfe. Fernández Heredia advirtió que «lo peor que podemos hacer ahora es especular» y que «una respuesta concluyente» de la investigación no llegará «hasta que pasen varios días».
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).





