Al menos 40 personas murieron y 119 resultaron heridas en un devastador incendio que arrasó el bar Le Constellation en Crans-Montana, Suiza, durante las celebraciones de Año Nuevo. La tragedia, que atrapó a cientos de jóvenes en el local, ha sumido a la comunidad alpina en duelo oficial mientras las autoridades continúan la compleja tarea de identificar a las víctimas y familias desesperadas buscan a sus seres queridos desaparecidos.
La hipótesis principal apunta a que bengalas colocadas en botellas de champán prendieron el techo del establecimiento. La fiscal jefe del cantón de Valais, Beatrice Pilloud, explicó en conferencia de prensa: «A partir de ahí el fuego se propagó muy rápido». Un testigo relató a The Times: «Las chispas volaron hacia el techo y todo prendió fuego. En unos segundos, todo el techo estaba ardiendo».
Escenas de pánico absoluto
Las supervivientes Emma y Albane contaron a BFMTV: «En cuestión de segundos, toda la discoteca se incendió». «Cundió el pánico absoluto, todo el mundo gritaba», añadieron. Laetitia Place, de 17 años, describió a Reuters las escenas más duras: «Había una pequeña puerta hacia la que todos empujaban. Nos caímos y quedamos apilados unos encima de otros. Algunos se estaban quemando, otros yacían muertos a nuestro lado».
Axel Clavier, superviviente de 16 años, explicó a Associated Press las condiciones infernales: «Había tanto humo que no se veía nada. La mitad de la gente se asfixiaba al mismo tiempo». Laetitia Place agregó: «Todos vimos cosas horribles que no deberíamos haber visto».
Búsqueda desesperada de desaparecidos
El comandante de la Policía Cantonal de Valais, Frédéric Gisler, informó este viernes que 113 heridos han sido identificados formal y definitivamente. Entre ellos hay 71 suizos, 14 franceses, 11 italianos, cuatro serbios, un bosnio, un belga, un luxemburgués, un polaco y un portugués. Seis personas heridas y todas las fallecidas aún están pendientes de identificación.
Laetitia, madre de un adolescente de 16 años, relató a BFMTV su angustia tras 30 horas de búsqueda: «Llevo 30 horas buscando a mi hijo. La espera es insoportable». Su hijo Arthur había reservado mesa con 10 amigos para celebrar el Año Nuevo. «Solo se ha encontrado a una; todas las demás están desaparecidas», explicó.
Las redes sociales se llenaron de mensajes desesperados de familias. «Busco a mi hermana que ha desaparecido en el incendio del 31 de en Crans-Montana», publicó un usuario. Otro compartió fotos: «Mis dos amigos, Tristan y Guillermo, han desaparecido».
Un héroe entre las llamas
Paolo Campolo, residente suizo de 55 años que vive a 100 metros del bar, se convirtió en uno de los héroes anónimos de la tragedia. Alertado por la hija de su pareja, acudió inmediatamente con su hijo de 19 años. Contó a 20 Minuten: «No pudimos entrar mucho, quizá un metro o dos, para agarrar a la gente y sacarla».
Al ver personas atrapadas detrás de una puerta bloqueada, Campolo no dudó. «Con alguien que pasaba, derribamos la puerta y sacamos a la gente», declaró a la policía cantonal. Logró rescatar entre 15 y 20 personas antes de sufrir una grave intoxicación por humo. «No piensas ni antes ni después. Simplemente, haces lo que tienes que hacer», reflexionó desde su cama en el Hospital de Sion.
Comunidad en shock
Le Constellation era el punto de encuentro habitual para jóvenes de entre 15 y 30 años en Crans-Montana, una localidad de poco más de 10.000 habitantes al pie de los Alpes que recibe tres millones de visitantes anuales. Mathys, residente de una localidad vecina, explicó a la radio y televisión pública suiza: «Es el bar donde nos reunimos con nuestros amigos casi todos los fines de semana».
El joven describió su llegada a la escena: «Pensamos que era solo un pequeño fuego, pero cuando llegamos allí vimos que era como un escenario de guerra. El apocalipsis, si tengo que describirlo en una sola palabra. Fue terrible». Un periodista local resumió el ambiente: «La gente aquí está completamente en shock».
Jacopo, un italiano de 18 años que evitó la tragedia por cinco minutos al decidir ir a otro local, regresó al lugar para mostrar solidaridad. Contó: «Vimos a gente intentando escapar del bar y a la vez entrar para ayudar, pero era muy peligroso. Llegaron padres y madres que sabían que sus hijos estaban ahí, llorando, intentando llamar por teléfono sin obtener respuesta». «Podíamos haber sido cualquiera de nosotros», reflexionó.
Las autoridades suizas trabajan con 40 expertos forenses para identificar a todas las víctimas. El comandante Gisler subrayó: «Tenemos que identificar a todas las personas fallecidas». La prioridad absoluta es entregar los restos a las familias que atraviesan «esta dura experiencia».
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).




