Arrestan a un menor de 16 años en Agurain con armas y vínculos con DAESH

upday.com 2 godzin temu
La Ertzaintza detiene a un menor de 16 años en Agurain por terrorismo yihadista (Imagen simbólica - Generada por IA) AI Generated Stock Image

La Ertzaintza detuvo el lunes a un menor de 16 años en Agurain bajo sospecha de terrorismo yihadista. El joven fue encontrado cerca de su instituto portando una pasamontañas, un par de cuchillos, guantes, un puño americano y una pistola simulada. Las autoridades investigan al adolescente por un presunto delito de pertenencia a grupo terrorista, enaltecimiento y adoctrinamiento terrorista.

La detención se produjo en las inmediaciones del instituto Aniturri, donde el menor estudiaba un grado de soldadura. Los profesores del centro alertaron a la Ertzaintza por el comportamiento errático del joven y presuntas amenazas previas. Según las investigaciones, el adolescente habría sufrido una profunda radicalización a través de las redes sociales, donde se identificaba como "un mujahideen" (combatiente) y recibía material audiovisual del DAESH, el antiguo Estado Islámico.

Reacciones de los vecinos

La noticia generó una mezcla de preocupación y sorpresa en el pueblo. Los vecinos de Agurain describieron al joven como un chico solitario, pero sin comportamientos alarmantes. «Era un chico solitario que iba a su aire», comentaron varios residentes en un bar del pueblo el miércoles.

Un grupo de vecinos amplió la descripción: «Era un chico solitario, andaba casi siempre con cascos y a su aire. Vivía aquí al lado pero nunca vimos un comportamiento sospechoso ni nada grave». Dos vecinos destacaron su apariencia física: «Desde hace tiempo llevaba una barba bastante llamativa. Por su aspecto no se sabía si tenía 16 años o 25».

Otro vecino habló sobre la familia del menor: «Son una familia pakistaní con la que nunca ha habido ningún problema. El padre trabaja en una empresa de aquí y los chavales pequeños van a la ikastola». Algunos estudiantes del instituto lo describieron «como si fuera un fantasma», refiriéndose a su carácter retraído.

La operación policial

El martes por la tarde, un gran despliegue de la Ertzaintza y la Policía Nacional realizó un registro en el domicilio del menor, situado en una céntrica calle de Agurain. Un testigo describió la operación: «Fue una auténtica pasada, un montón de furgonetas que aparecieron en un momento. Estuvieron un buen rato y no dejaban pasar a nadie, ni a los vecinos que vivían en el mismo portal».

La intervención policial generó gran expectación en el pueblo y restringió temporalmente el acceso a los residentes de la zona. En el instituto Aniturri se impuso una "ley del silencio", con el Departamento de Educación ordenando al personal no hablar públicamente. Begoña Pedrosa, responsable del área, confirmó que no existía ningún expediente disciplinario previo contra el menor.

El joven frecuentaba el gimnasio municipal y bares locales. Algunas fuentes sugieren que podría haber sufrido marginación en su instituto, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente.

Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).

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