El narcotráfico convierte las playas de Doñana en un «cementerio de garrafas»

upday.com 8 godzin temu
El narcotráfico contamina las costas andaluzas con miles de garrafas abandonadas (Imagen simbólica - Generada por IA) AI Generated Stock Image

El narcotráfico está causando un grave daño ecológico al Parque Nacional de Doñana y las costas andaluzas. Miles de garrafas de combustible usadas y narcolanchas abandonadas contaminan espacios naturales protegidos, convirtiendo las playas en lo que activistas llaman un "cementerio de garrafas". El problema se ha agravado en los últimos años, con alertas recientes de autoridades sobre la falta de vigilancia en una de las zonas naturales más importantes de Europa.

Los "petaqueros", proveedores ilícitos de combustible a las narcolanchas, desechan las garrafas vacías directamente al mar tras reabastecer las embarcaciones. Las corrientes y las mareas arrastran estos recipientes hasta las playas de Doñana, la Bahía de Cádiz, el Cabo de Gata y otros puntos del litoral andaluz. Muchos contenedores permanecen durante meses, algunos de forma permanente, en zonas de difícil acceso.

Lucas Lavilla, secretario provincial de la Asociación Unificada de Guardias Civiles en Huelva, alertó que Doñana se ha convertido en «el mayor parque natural sin vigilancia física de Europa» y en un punto principal de entrada de drogas a la península.

Dimensión del problema

Las cifras revelan la magnitud de la contaminación. Los equipos del profesor Enrique Herrero, conocido como "Quique Bolsitas", han recogido un promedio de 2.000 garrafas al año solo en sus operaciones de limpieza. El ayuntamiento de San Fernando ha retirado 500 contenedores de combustible en los últimos seis meses de la playa de Camposoto.

Javier Benavente, presidente del Parque Natural de la Bahía de Cádiz, describió la situación: «En un día, pueden llegar centenares de golpe. Eso genera una contaminación progresiva en lugares donde no es viable recogerla por que el parque natural no tiene dinero para ello».

La Consejería de Sostenibilidad y Medioambiente de la Junta de Andalucía confirmó a El País que el problema «cada vez va a peor» y afecta a múltiples parques naturales costeros.

El negocio del "petaqueo"

El guardia civil Agustín Domínguez, de la asociación Jucil, explicó la mecánica de esta actividad ilícita. «La embarcación se aproxima a la costa porque las de los petaqueros, al ir tan cargadas, no pueden salir al mar. Allí hacen el transbordo, a veces a 30 metros de la orilla. Y necesitan mucha gasolina porque las narcolanchas suelen llevar cuatro motores de 300 caballos cada uno, eso es un consumo bestial», señaló.

Las organizaciones criminales ofrecen hasta 5 euros por garrafa recuperada y venden el combustible en contenedores de hasta 25 litros por hasta 250 euros. Fuentes policiales recordaron a ABC que «legalmente no se puede transportar más de 60 litros de gasolina o 240 de diésel en un vehículo no homologado».

La presión policial ha intensificado el problema. Al aumentar los controles, los narcotraficantes desechan más garrafas al mar para evitar ser detectados con combustible ilícito.

Respuesta ciudadana y oficial

Enrique Herrero, profesor de educación física, lidera un movimiento de voluntarios que ha organizado 1.600 limpiezas en los últimos años. Sus equipos han recogido 185.000 kilos de basura con la participación de 23.000 personas. «Comencé cuando fui consciente de las islas de plástico», explicó a ABC. Sobre el narcotráfico, afirmó: «Si la gente se droga es que entonces hay una demanda. Yo no entro ahí. Mi guerra es con el cuidad del medio ambiente».

La Policía Nacional ha intensificado las operaciones contra el "petaqueo", con resultados que calificaron de «cifras récord» en 2025. Realizaron 7 operaciones específicas, detuvieron a 26 personas e incautaron más de 112.000 litros de gasolina ilícita y más de 4.500 garrafas en la Bahía de Cádiz y el Estrecho.

Los pescadores aficionados Ruiz González notaron que en la zona de Vejer «muchos días son más bidones que peces». Los trabajadores de las salinas en la Bahía de Cádiz demandan puntos municipales de disposición, ya que las cantidades recogidas son tan grandes que no tienen dónde depositarlas.

Desafíos persistentes

La cuadrilla de limpieza de la Consejería recoge aproximadamente 100 garrafas por semana en Doñana y Cabo de Gata, pero la Junta de Andalucía reconoció que «cuando terminan el recorrido y vuelven al principio, hay de nuevo residuos».

La Consejería de Medioambiente ha realizado peticiones reiteradas al Ministerio del Interior para que «intensifique la vigilancia en estas zonas». Agustín Domínguez de Jucil propuso medidas legislativas más duras: «Si no existe el petaqueo, además de menos contaminación, el narcotráfico lo tendría mucho más difícil».

Benavente resumió la gravedad: «Es grave» y «ya se ha convertido en un problema recurrente desde hace un año». Las playas huelen a combustible y las sustancias tóxicas de las narcolanchas abandonadas afectan a las especies animales en ecosistemas que deberían estar protegidos.

Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).

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