El piloto español Isidre Esteve y su copiloto Txema Villalobos han tenido que abandonar el Rally Dakar tras un violento accidente en la sexta etapa del viernes. El Toyota del equipo Repsol impactó frontalmente contra una pared de duna en el kilómetro 228 de la especial, dejando a Esteve con una fisura en el esternón y a Villalobos con un latigazo cervical. El abandono llega en un momento especialmente cruel: apenas un día después de que la pareja hubiera encontrado finalmente su ritmo en la competición.
Esteve relató con detalle lo sucedido al llegar al campamento: «Estábamos en una rampa de subida en una duna bastante larga. Al primer intento no llegamos arriba por muy poco y, mientras bajábamos, busqué una trazada alternativa para volver a probarlo. Vi un punto que parecía perfecto para coger inercia desde abajo, pero está claro que no lo vi bien». El piloto ilerdense continuó: «Cogí velocidad, atravesé la cresta y, de repente, me encontré volando. Había un agujero y chocamos frontalmente contra la pared de la duna. Fue un impacto seco y muy fuerte».
Ambos pilotos fueron evacuados en helicóptro para someterse a revisión médica. El equipo Repsol Toyota confirmó en un comunicado: «Esteve presenta una fisura en el esternón, mientras que Villalobos sufre un latigazo cervical». Tras las evaluaciones, ambos pasaron la noche en el vivac de Riad antes de confirmar su retirada de la 48ª edición del Dakar.
El golpe tras la mejoría
El accidente resulta especialmente amargo porque el equipo acababa de superar un inicio complicado. Habían arrancado desde la posición 70, pero en la quinta etapa lograron el puesto 21 absoluto, alcanzando el 32º provisional en la general (27º en la categoría Ultimate). La progresión llegaba después de enfrentar múltiples pinchazos y posiciones de salida retrasadas por normativas.
Solo un día antes del accidente, Esteve había mostrado su satisfacción: «Por fin hemos tenido un día limpio. Veníamos de un inicio complicado con los pinchazos y hoy todo ha funcionado como debía. Ahora sí que entramos en dinámica de carrera. El coche va muy bien y es muy divertido de conducir».
Pese a las molestias de su lesión, Esteve se mostró aliviado: «Lo más positivo es que estamos bien y que no estamos en el hospital. En mi caso, solo tengo una pequeña fisura en el esternón. Es algo que molesta, porque con la silla me cuesta un poco más al moverme, pero podría haber sido mucho peor. Anoche ya pudimos dormir los dos en el vivac y eso es lo que cuenta». El piloto cerró con una reflexión resignada sobre la naturaleza de la competición: «Así son las carreras».
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).








