Las autoridades iraníes han convocado una gran manifestación de apoyo al gobierno para el próximo lunes en Teherán, mientras la Fiscalía General declaró a los participantes de las protestas recientes como «criminales de guerra». La doble ofensiva marca un endurecimiento de la postura oficial tras casi una semana de disturbios que han dejado más de 60 muertos según organizaciones no gubernamentales.
La agencia semioficial Tasnim anunció que «se celebrará una gran manifestación pública para condenar las acciones de los alborotadores y terroristas armados». El acto tendrá lugar el lunes 12 de enero a las 14:00 horas en la Plaza de la Revolución Islámica de Teherán.
Fiscalía amenaza con mano dura
La Fiscalía General de Irán emitió este sábado un comunicado en el que calificó a los «autores de los recientes disturbios» como «criminales de guerra». El organismo advirtió que las investigaciones se llevarán a cabo «sin indulgencia, clemencia ni apaciguamiento».
«Los fiscales deben presentar cargos con pausa pero sin demora, preparar el juicio y actuar con decisión contra quienes, traicionando a la nación y creando inseguridad, buscan la dominación extranjera del país», señaló el comunicado.
Ejército y Consejo de Guardianes acusan a potencias extranjeras
El Ejército iraní prometió proteger los intereses nacionales y desmantelar una «conspiración» que atribuye a Estados Unidos e Israel. La institución afirmó que «el enemigo, con otra conspiración, apoyada por el régimen sionista criminal y asesino de niños, y grupos terroristas y hostiles, busca perturbar el orden y la paz de las ciudades y la seguridad pública del país».
El Consejo de los Guardianes respaldó esta narrativa al declarar que «la injerencia extranjera convirtió las protestas populares en caos». El influyente organismo añadió: «Basándonos en la realidad, podemos afirmar que hay manos ocultas presentes y activas en estos disturbios».
Nueve miembros de seguridad muertos y un centenar de arrestos
Las autoridades confirmaron la muerte de nueve miembros de las fuerzas de seguridad en las últimas horas: dos en Shushtar y siete en la provincia de Jorasán Razavi. También falleció un activista progubernamental, Farajolá Shushtari, hijo de un general de la Guardia Revolucionaria asesinado en 2009.
El gobernador del municipio de Baharestán, cerca de Teherán, confirmó aproximadamente cien arrestos por «alterar el orden público» con «armas de fuego y armas blancas contra la población y las fuerzas de seguridad».
Balance de víctimas en disputa
La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), una ONG con sede en Estados Unidos, estima al menos 65 muertos y 2.311 arrestados desde el inicio de las protestas. La organización identificó 38 víctimas en las provincias de Chaharmahal y Bajtiari, Ilam, Kermanshah y Fars.
Fuentes médicas ofrecieron al medio 'Time' una cifra mucho más elevada: alrededor de 217 manifestantes muertos hasta el viernes.
Crisis monetaria desencadenó las protestas
Los disturbios comenzaron el 28 de diciembre cuando comerciantes en Teherán salieron a las calles para protestar por la crisis monetaria y el deterioro de las condiciones de vida. Desde entonces, las manifestaciones se han extendido por todo el país.
La Cámara de Comercio de Teherán anunció que iniciará el domingo una «distribución generalizada de combustible» para intentar calmar los ánimos. El organismo reconoció en la red social X que «hemos tenido escasez durante un tiempo pero estamos a punto de resolverla», y aseguró que «las necesidades de las personas están adecuadamente satisfechas y hay bienes de sobra en el mercado».
El país ha vivido un patrón de marchas diurnas de apoyo a las autoridades que son reemplazadas por nuevas expresiones de descontento y violencia al caer la noche.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).








