El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado que los agentes de tráfico no sancionarán de inmediato a los conductores que no lleven la baliza luminosa V-16. En su lugar, aplicarán un periodo de adaptación «razonable» que prioriza la pedagogía sobre las multas. Esta postura contradice las declaraciones previas de Pere Navarro, director de la Dirección General de Tráfico (DGT), quien había insistido en que «no habría moratoria» a partir del 1 de enero de 2026, fecha en la que el dispositivo se vuelve obligatorio.
Grande-Marlaska hizo el anuncio durante la presentación del balance provisional de víctimas mortales en carreteras interurbanas de 2025. El ministro dejó claro que la Guardia Civil y la Policía de Tráfico se centrarán inicialmente en informar a los conductores, en lugar de imponer sanciones. La duración exacta de este margen sin multas será determinada por la DGT y la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil.
«El enfoque no es recaudatorio ni punitivo, sino preventivo», afirmó Grande-Marlaska. El ministro defendió que «el objetivo es salvar vidas» y enfatizó el peligro real que supone bajarse del vehículo para colocar los triángulos de emergencia tradicionales.
La baliza V-16 sustituye a los triángulos
El dispositivo V-16 busca reducir el riesgo de atropello que implica colocar triángulos de emergencia. La baliza tiene una visibilidad de hasta un kilómetro en condiciones favorables y cuenta con conectividad para transmitir información sobre accidentes o averías a otros vehículos a través de navegadores, aplicaciones de movilidad o computadoras de a bordo. Los vehículos más antiguos pueden recibir la información mediante Paneles de Mensaje Variable.
El Reglamento General de Circulación establece que los ocupantes deben abandonar el vehículo inmovilizado si existe un lugar seguro fuera de la plataforma de circulación, saliendo siempre por el lado contrario al flujo de tráfico. Si las condiciones no permiten salir con seguridad, los ocupantes deben permanecer dentro con el cinturón abrochado.
Datos de siniestralidad y críticas al dispositivo
Las cifras de 2025 muestran 1.119 víctimas mortales en carretera, de las cuales 103 fueron peatones, cerca del 10% del total. Se estima que alrededor de 25 personas mueren anualmente mientras advierten a otros vehículos tras una avería o accidente. «Todas y todos los que hemos bajado del coche para colocar un triángulo sabemos el peligro que entraña hacerlo», señaló el ministro.
A pesar de no contar con datos específicos sobre cuántos vehículos ya llevan la V-16, Grande-Marlaska se mostró «razonablemente optimista en el cumplimiento de la ley», citando una incorporación diaria de aproximadamente 3.000 conductores. La multa por no llevar el dispositivo es de 80 euros.
No obstante, numerosas voces han criticado la efectividad de la V-16, señalando problemas de visibilidad en ciertas condiciones meteorológicas o en curvas, duración limitada de la batería e inseguridad en la sujeción magnética. Además, la baliza no alerta automáticamente a los servicios de emergencia, lo que requiere que los ocupantes realicen las llamadas necesarias.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).



