La Guardia Civil ha desmantelado una red criminal responsable de estafas masivas por toda España, con centro de operaciones en Torrevieja y la Vega Baja del Segura (Alicante). La operación se saldó con 14 arrestos, el esclarecimiento de 986 estafas, casi 200 víctimas identificadas y daños económicos superiores a 200.000 euros. Las autoridades coordinaron la investigación con unidades de hasta 40 provincias españolas.
La red criminal operaba mediante campañas masivas de smishing, enviando SMS fraudulentos que suplantaban a entidades bancarias, grandes compañías de telecomunicaciones y organismos públicos. Las víctimas, engañadas por estos mensajes, facilitaban sus credenciales bancarias. Los delincuentes usaban entonces esos datos para enrolar tarjetas en dispositivos móviles y realizar cargos fraudulentos y retiradas de efectivo.
El grupo mantenía un circuito clandestino flexible con diferentes niveles: técnicos que obtenían los datos, intermediarios y «mulas» que ejecutaban las transacciones fraudulentas en cajeros automáticos, establecimientos comerciales, salones de juego y casas de apuestas.
Tres fases de investigación
La operación se desarrolló en tres fases durante 2025. Entre julio y agosto, la primera fase se centró en los escalones superiores y el enrolamiento masivo de tarjetas, con un registro en un chalé de lujo en Torrevieja que resultó en 2 arrestos. Uno de los detenidos quedó en prisión por orden del Juzgado de Instrucción número 2 de Torrevieja.
En octubre, la segunda fase se enfocó en el uso fraudulento de tarjetas físicas, con otro registro en Torrevieja que culminó en 3 arrestos, puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Orihuela. Entre el 19 y el 24 de noviembre se arrestó a los restantes miembros del grupo en localidades de Alicante, Albacete e Ibiza.
Material incautado y cargos
Los agentes incautaron 74 teléfonos móviles, 85 tarjetas SIM, 3 ordenadores, 2 tabletas, 1 terminal punto de venta, routers, inhibidores de frecuencia, tarjetas prepago valoradas en 12.000 euros, monederos de criptomonedas y otros dispositivos tecnológicos. Durante el primer registro, los agentes hallaron 65 teléfonos móviles de última generación y describieron el lugar como un auténtico laboratorio de enrolamiento.
Los 14 detenidos, 11 hombres y 3 mujeres de entre 22 y 52 años, se enfrentan a cargos que incluyen estafa continuada, hurto, receptación, falsedad documental, pertenencia a organización criminal y usurpación de estado civil, según su rol en la trama.
La Guardia Civil considera la operación un duro golpe contra el crimen organizado especializado en estafas tecnológicas, neutralizando por completo la capacidad operativa del grupo. La investigación permanece abierta, sin descartarse posibles víctimas en otros países como Lituania, Chipre, Polonia, Francia y Grecia. Las pesquisas se complicaron por las avanzadas medidas de seguridad adoptadas por la organización criminal.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).




