El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha lanzado una propuesta provocadora desde la Conferencia de Seguridad de Múnich: está dispuesto a organizar elecciones si se le concede un alto el fuego. «Nosotros estamos dispuestos. Dennos un par de meses de alto el fuego y organizaremos unas elecciones», declaró el viernes. La declaración responde a las presiones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha instado a Zelenski a alcanzar un acuerdo con Rusia y a convocar elecciones. Todo esto ocurre días antes de una nueva ronda de negociaciones en Ginebra, prevista para el 17 y 18 de febrero.
Zelenski dejó claro que cualquier acuerdo de paz requiere garantías de seguridad sólidas antes que nada. En un debate compartido con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el senador republicano estadounidense Roger F. Wicker, advirtió: «Tenemos acuerdos sólidos, preparados para ser firmados con EEUU y con Europa. Un acuerdo sobre garantías de seguridad debe venir antes de cualquier acuerdo para poner fin a la guerra. De ello depende que Europa y Ucrania no se encuentre ante la siguiente guerra en unos años».
El líder ucraniano también defendió la dificultad de celebrar elecciones en medio de un conflicto activo. «No tengo experiencia en elecciones en un país en guerra. La situación actual no es comparable a tiempos de (Abraham) Lincoln. Estamos siendo bombardeados a diario. Nuestros soldados tienen que poder votar», explicó. Zelenski señaló que «los ataques rusos se producen noche tras noche», mientras agradeció el apoyo occidental, especialmente europeo, en defensa aérea.
Apoyo europeo y encuentros diplomáticos
Durante su estancia en Múnich, Zelenski se reunió el viernes con varios líderes europeos, entre ellos el canciller alemán Friedrich Merz, el primer ministro británico Keir Starmer, el presidente francés Emmanuel Macron, la líder danesa Mette Frederiksen, el finlandés Alexander Stubb, el polaco Donald Tusk, el presidente del Consejo Europeo António Costa y la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen. El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio no estuvo presente el viernes por problemas de agenda, pero se espera un encuentro este sábado.
Zelenski agradeció a los aliados occidentales su apoyo, señalando que la mayoría de los misiles y sistemas de defensa provienen de Europa. Sin embargo, lamentó que las decisiones políticas son más lentas que la evolución de la guerra. Refiriéndose a las armas, afirmó que «están evolucionando más rápidamente que las decisiones políticas». El presidente ucraniano alertó sobre las consecuencias de cualquier concesión territorial: «Dividir a Ucrania para satisfacer a Rusia no traerá la paz».
Expectativas para Ginebra
El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andri Sibiga, expresó el viernes sus expectativas para las negociaciones de Ginebra. Según informó EUROPA PRESS, Sibiga declaró que Ucrania espera «soluciones concretas» y presentará «propuestas viables» para los puntos sin resolver del proyecto de paz de veinte puntos anunciado a finales de diciembre. «Ahora es el momento de actuar, de dar pasos concretos y decisivos», afirmó desde la Conferencia de Seguridad de Múnich.
Sibiga acusó a Rusia de no haber demostrado intención seria de alcanzar un acuerdo, mientras defendió que Ucrania ha presentado «propuestas realistas» en las negociaciones. El ministro insistió en que cualquier acuerdo de paz no puede comprometer la integridad territorial ni la soberanía de Ucrania. Las conversaciones trilaterales de Ginebra siguen a dos rondas previas celebradas en Emiratos Árabes Unidos, que resultaron en un intercambio de prisioneros pero sin avances políticos públicos.
Rusia degrada su delegación
En un movimiento interpretado como un desplante a Trump, Rusia ha degradado su delegación para las conversaciones de Ginebra. El asesor cultural del presidente ruso, Vladímir Medinski, sustituirá al almirante Ígor Kostiukov como jefe negociador, pese a que el presidente ruso Vladímir Putin había prometido un representante de mayor nivel. Kostiukov, jefe de la inteligencia militar rusa, había liderado la delegación en las rondas previas de Abu Dabi.
La decisión llega cuatro años después del inicio de la invasión de Ucrania y marca la reanudación del diálogo militar de alto nivel entre Estados Unidos y Rusia. Por parte ucraniana, Rustem Umérov encabezará la delegación, acompañado por el jefe de la oficina presidencial Kirilo Budánov, el jefe del Estado Mayor Andrí Gnátov y otros altos funcionarios.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).







