El gobierno español ha anunciado una nueva regularización extraordinaria de migrantes que beneficiará a unas 500.000 personas en situación irregular. La medida, que se implementará mediante decreto, llega tras una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que alcanzó el Congreso en 2024 con 700.000 firmas. Requiere un mínimo de cinco meses de residencia en España antes del 31 de diciembre de 2025 y carecer de antecedentes penales.
La regularización ha sido recibida con satisfacción por Cáritas y la Conferencia Episcopal Española. Aurora Aranda, directora de Cáritas Valencia, celebró la decisión pero criticó el enfoque exclusivamente económico que algunos sectores aplican a la migración. El discurso de que los migrantes solo son valiosos por su aportación al PIB español «implica no verlos como ciudadanos de pleno derecho», afirmó Aranda. El arzobispo Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal, también acogió positivamente la aprobación, aunque señaló que podría haberse implementado meses antes.
Alcance y contexto actual
Según estimaciones de Funcas, actualmente hay alrededor de 840.000 migrantes irregulares en España. María Miyar, socióloga de la UNED y directora de Estudios Sociales de Funcas, explicó la metodología: «El método es sencillo, aunque laborioso, se toma la cifra oficial de población y se restan los permisos de residencia, de estudios, de asilo; hay que hacerlo país por país de origen».
Los datos de Cáritas Valencia revelan la magnitud del fenómeno: la organización atendió a 55.000 beneficiarios en 2024, de los cuales el 74% eran migrantes (40.700 personas). De estos, el 60% se encontraban en situación irregular (24.420 personas).
Precedentes históricos
Esta no es la primera regularización en España. La más reciente y significativa fue la implementada por José Luis Rodríguez Zapatero en 2005, que benefició a aproximadamente 600.000 personas, aunque requería contrato laboral. Ilina Neghina Versoiu, rumana de 45 años que se benefició de aquella medida, recordó: «Lo de Zapatero fue para mí la felicidad. Llevaba tres años en España por entonces y tenía miedo, se escuchaba que la policía te podía expulsar, escuchabas cada historia...»
También José María Aznar anunció tres regularizaciones durante su presidencia, incluidas las de 2000 y 2001. Shahzad Bhatti, pakistaní de 47 años que llegó en 1998 y se benefició de la regularización de 2000, ahora posee dos franquicias de supermercados. «Es buena para todos, no solo para los inmigrantes, también para España. Cuando hay gente legal, se pagan impuestos y Seguridad Social. Y también disminuye la delincuencia», afirmó.
Perspectiva económica
Ferran Elias, doctor en Economía y profesor de la Universidad de Girona, destacó los beneficios económicos de las regularizaciones. Junto a sus colegas Joan Monras y Javier Vázquez-Grenno, calculó un beneficio fiscal neto de 4.000 euros por persona regularizada, procedente de cotizaciones a la Seguridad Social e IRPF. «Cuando se reduce la informalidad laboral, los salarios de todo el mundo aumentan, porque disminuye esa competencia a la baja, ese es un efecto positivo de estas regularizaciones», explicó Elias.
Amadou Samb, electricista y fontanero senegalés de 55 años que se benefició de una regularización de Aznar, bromeó sobre las pensiones: «Me gusta que haya más gente que cotice para pagarme la pensión. Me quedan siete años».
Oposición política
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, criticó duramente la medida, acusando al gobierno de poner una «alfombra roja a la ilegalidad» y de buscar «alterar el censo» con objetivos «electoralista». Sin embargo, varios migrantes naturalizados que se beneficiaron de regularizaciones anteriores rechazaron esta narrativa. María Cocoranu, rumana regularizada en 2005, declaró: «A mí me tocó la lotería, yo lo último que pensaba era en votar».
Las organizaciones de ayuda a migrantes como ACCEM y CEAR enfatizan que las personas seguirán llegando a España independientemente de las regularizaciones, debido a las condiciones difíciles en sus países de origen. Miyar añadió sobre los patrones migratorios: «Vienen por poco tiempo para ganar dinero y volver, después se casan y prefieren que sus hijos nazcan en el sistema sanitario español, que estudien en los colegios españoles, después tienen nietos...» Aproximadamente el 30% de los migrantes retornan a sus países, generalmente poco después de llegar si las condiciones no son favorables.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).








