El Gobierno de España ha declarado zona de emergencia los territorios afectados por las inundaciones causadas por los recientes temporales. La decisión del Consejo de Ministros llega tras una serie sin precedentes de ocho borrascas consecutivas que ha dejado dos víctimas mortales y récords históricos de precipitaciones. La vicepresidenta Sara Aagesen pidió «prudencia» ante la llegada de una nueva borrasca este miércoles.
El temporal se ha cobrado dos vidas: una mujer policía nacional falleció el lunes en la provincia de Cádiz cuando regresaba de patrullar una zona inundada, y un trabajador murió en el Puerto del Pico (Ávila) durante el operativo de seguridad.
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, anunció que el Gobierno aprobará la próxima semana «medidas específicas para contrarrestar esta nueva catástrofe medioambiental».
Nueva borrasca en camino
La borrasca 'Nils', bautizada por Meteo France, llegará este miércoles con rachas de viento muy fuertes, temporal marítimo, lluvia y nieve en cotas altas. Será la octava borrasca consecutiva que afecta a España, un fenómeno que no se veía en más de 30 años. Aagesen describió los eventos como «fenómenos cada vez más extremos y virulentos».
Las borrascas 'Leonardo' y 'Marta' causaron daños materiales importantes en el suroeste peninsular. La vicepresidenta advirtió que «aún no ha terminado el episodio y siguen las precipitaciones», e instó a la población a seguir «todas las recomendaciones de los servicios meteorológicos y de emergencias en todo momento».
Récords históricos de lluvia
Los datos meteorológicos marcan cifras sin precedentes. Enero fue el mes más lluvioso del último cuarto de siglo en España. En Grazalema (Cádiz) cayó en los últimos 15 días más lluvia de lo que suele caer en un año completo.
Los embalses registraron una acumulación récord de 5.600 hectómetros cúbicos entre el 2 y el 9 de febrero, que se suman a los 4.500 hectómetros cúbicos de la semana anterior. En total, más de 10.000 hectómetros cúbicos en dos semanas. Aagesen confirmó: «Se ha superado el récord semanal de agua embalsada en los últimos 30 años».
Respuesta institucional
El Gobierno desplegó aproximadamente 10.000 efectivos durante el episodio, coordinando con la Junta de Andalucía, las diputaciones y los municipios. Aagesen elogió el trabajo de «vecinos, voluntarios y servidores públicos» que «han demostrado ese trabajo incansable, vocación de servicio y enorme capacidad de dar respuesta sin descanso para proteger a la ciudadanía».
La vicepresidenta destacó que el Gobierno trabaja a todos los niveles para evaluar las ayudas necesarias. «La semana que viene, con la colaboración de todos y cada uno de los ministros, vamos a evaluar cómo podemos poner en marcha todas esas ayudas para los territorios», anunció.
Emergencia climática
El Gobierno vinculó directamente estos eventos con la emergencia climática declarada en 2020. Aagesen fue contundente: «Estas precipitaciones que estamos viviendo [...] no se pueden interpretar de manera aislada. Vemos fenómenos cada vez más extremos, más virulentos y sabemos que esto es el resultado de una emergencia climática».
La vicepresidenta rechazó normalizar la situación: «Asociar este tren de borrascas a algo normal no es adecuado. No es un fenómeno ni normal ni aislado, es algo que se relaciona con la emergencia climática». Añadió que «negar el cambio climático resulta absurdo. No hay más que mirar por la ventana para ver que esa realidad es palpable, está ahí, está cada vez más presente en España y tenemos que hacerle frente».
Saiz enfatizó la urgencia de la respuesta: «En estos ocho años hemos enfrentado sequías, inundaciones, danas y borrascas muy agresivas que están poniendo en jaque nuestras prioridades. No es momento de negar las consecuencias climáticas que tanta gente está sufriendo en sus propias carnes».
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).












