Venezuela amaneció el domingo sin Nicolás Maduro en el poder, mientras que al menos 25 personas murieron por acciones militares estadounidenses, según investigaciones independientes. La vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la cúpula militar respaldan el cambio.
El TSJ confirmó el sábado por la noche la designación de Rodríguez utilizando el concepto de "ausencia forzada", una figura jurídica sin precedentes. La legislación venezolana no prevé esta figura. La Constitución establece que el vicepresidente puede asumir el poder por un máximo de 180 días en caso de ausencia temporal, y que una ausencia absoluta requiere elecciones en 30 días adicionales.
Respaldo militar y estado de emergencia
El ministro de Defensa Vladimir Padrino y el Alto Mando Militar declararon el domingo su apoyo al cambio. En una transmisión televisiva, Padrino afirmó: «La patria continúa, su destino de desarrollo, estabilidad y orden, y nosotros, soldados y soldadas de la patria estaremos aquí para garantizarlo».
El gobierno decretó un estado de conmoción exterior para garantizar la gobernabilidad.
El lunes se instalará una nueva Asamblea Nacional. Jorge Rodríguez, hermano de la nueva presidenta interina, liderará la Asamblea.
Balance de víctimas
Las autoridades no han publicado un balance oficial de muertos y heridos. Sin embargo, investigaciones independientes reportan al menos 25 fallecidos por acciones militares de Estados Unidos. Según el gremio médico, más de 90 heridos se concentran en dos hospitales militares de Caracas.
Padrino López denunció que Estados Unidos mató «a sangre fría a gran parte del equipo de seguridad» de Maduro, otros militares y «civiles inocentes». Las víctimas son predominantemente personal militar de bajo rango y joven, principalmente del Batallón de Seguridad Presidencial, la Academia Naval y la Comandancia de la Milicia.
Entre los muertos confirmados está Juan Escalona, asistente personal de Maduro y diputado del partido de gobierno. Al menos dos civiles residentes cerca de instalaciones militares también fallecieron.
Reacciones divididas en Caracas
Las calles de la capital estuvieron mayormente desiertas el domingo, salvo por compradores de alimentos. Alberto Amador, un caraqueño de 35 años, consideró que la asunción de Rodríguez era «la única vía». «De lo contrario, en la calle saldrían los colectivos y grupos que quién sabe a hacer desastres», dijo.
Anabel Gutiérrez, simpatizante chavista, ve el cambio como una medida de emergencia: «Nuestro presidente está secuestrado y queremos que regrese, la vicepresidenta tiene que mantener el orden mientras tanto».
Ronna Vilchez cuestionó la legitimidad del gobierno: «Pero bueno, si sacan a Maduro se supone que era para quitar al chavismo entero, que no tiene legitimidad para estar allí».
No hubo celebraciones populares masivas. El sentimiento común incluye miedo, aprehensión y la sensación de que "nada ha cambiado todavía". En redes sociales, muchos expresan esperanza por un "madurismo sin Maduro".
Productos básicos como harina de maíz, papel higiénico, café, pan y cereales desaparecieron rápidamente de algunas tiendas. Las aerolíneas nacionales restauraron operaciones y algunos comercios de alimentos y medicinas reabrieron.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).




