El Servicio de Cambio Climático Copernicus (C3S) publicó este martes su balance de enero de 2026, revelando un contraste climático extremo. El mes fue el quinto más cálido que se registró a nivel mundial desde 1950, pero el más frío en Europa desde 2010. El informe documenta fenómenos meteorológicos extremos simultáneos: olas de frío intensas en el Hemisferio Norte mientras el Hemisferio Sur enfrentaba calor récord con incendios forestales devastadores e inundaciones catastróficas.
La temperatura global promedio del aire en superficie alcanzó los 12,95ºC en enero, superando en 0,51ºC el promedio histórico del mes. El registro quedó 0,28°C por debajo de enero de 2025, el más cálido jamás documentado. La temperatura se situó 1,47°C por encima del promedio preindustrial de 1850-1900, evidenciando la tendencia de calentamiento a largo plazo.
Récord de frío europeo
Europa experimentó condiciones opuestas al resto del planeta. La temperatura promedio cayó a -2,34°C, situándose 1,63°C por debajo del promedio mensual. Es el enero más frío en el continente desde 2010. Una corriente en chorro polar serpenteante trajo olas de frío intensas a Europa y América del Norte.
Las regiones occidentales, meridionales y orientales de Europa registraron precipitaciones superiores a lo normal. Las lluvias provocaron inundaciones y graves perturbaciones en la Península Ibérica, Italia, los Balcanes Occidentales, Irlanda y el Reino Unido. Por el contrario, Europa Central experimentó condiciones más secas de lo habitual, extendiéndose hasta los Estados Bálticos, Finlandia, partes del oeste de Rusia, Escandinavia e Islandia.
Incendios y devastación en el sur
El Hemisferio Sur enfrentó extremos opuestos durante la segunda mitad de enero. El calor récord alimentó incendios forestales intensos en Australia, Chile y la Patagonia, causando muertes. Las llamas arrasaron vastas extensiones mientras las temperaturas superaban niveles históricos.
Las lluvias torrenciales azotaron África Austral durante la última semana del mes. Las inundaciones tuvieron un impacto catastrófico sobre vidas y medios de subsistencia en Mozambique.
Océanos y hielo polar
La temperatura superficial del mar alcanzó los 20,68°C, convirtiéndose en el cuarto valor más alto que se registró para enero. El dato quedó 0,29°C por debajo del récord de enero de 2024.
La extensión del hielo marino ártico se situó un 6% por debajo del promedio, marcando la tercera menor extensión para el mes. En la Antártida, el hielo marino registró un 8% menos que el promedio.
El Ártico canadiense, la bahía de Baffin, Groenlandia y el extremo oriental ruso experimentaron temperaturas muy superiores al promedio. El sur de América del Sur, el norte de África, Asia Central, la mayor parte de Australia y la Antártida también registraron anomalías térmicas positivas.
Llamado a la adaptación climática
Samantha Burgess, jefa estratégica de Clima del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio, describió los eventos como un «duro recordatorio» de la variabilidad del sistema climático. La experta subrayó la urgencia de preparar a las sociedades: «Si bien las actividades humanas siguen impulsando el calentamiento a largo plazo, estos eventos recientes ponen de relieve que la resiliencia y la adaptación al aumento de los extremos son clave para preparar a la sociedad ante un mayor riesgo climático en el futuro».
Fenómenos meteorológicos extremos marcaron el inicio de 2026 en ambos hemisferios, advirtió el C3S. Los datos subrayan la necesidad inmediata de fortalecer la capacidad de respuesta ante desastres climáticos cada vez más frecuentes e intensos.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).








