Tesla ha tomado una decisión histórica que marca el fin de una era: la compañía dejará de producir sus icónicos Model S y Model X en el próximo trimestre para transformarse en una empresa centrada en robots e Inteligencia Artificial. El fabricante invertirá 2.000 millones de euros de su división automotriz en xAI, la desarrolladora de IA, y reconvertirá su fábrica de California para producir robots humanoides Optimus. El giro estratégico llega en un momento crítico: la empresa reportó un retroceso en ingresos y una caída del 17% en beneficios.
Elon Musk reconoció el cierre con nostalgia en la presentación de resultados: «Es un poco triste (terminar la producción) pero forma parte de nuestra transición hacia un futuro autónomo». Los modelos S y X, lanzados en 2012 y 2015 respectivamente, formaban parte del acrónimo "S3XY" que definía la estructura fundacional del negocio Tesla. La planta californiana producía aproximadamente 100.000 vehículos de estos modelos anualmente.
La decisión responde a una doble presión. Por un lado, Tesla perdió su posición como mayor vendedor de vehículos eléctricos frente a marcas chinas más asequibles. Por otro, la rentabilidad del sector automotriz tradicional se ha deteriorado significativamente. En 2023, la categoría "otros modelos" (que incluía S, X, Cybertruck y Semi) vendió apenas 50.850 unidades.
Apuesta total por robots e IA
La transformación va más allá del cierre de líneas de producción. El director financiero de Tesla anunció una inversión de 20.000 millones de dólares para aumentar la capacidad de sus fábricas y la infraestructura de IA. xAI invertirá otros 2.000 millones de euros adicionales. La colaboración entre ambas empresas ya está en marcha: Tesla vende megapacks a xAI y Grok, el producto de IA de xAI, está integrado en muchos vehículos Tesla.
El objetivo final es que la IA liderada por Musk se convierta en el núcleo de los robots Optimus. Paralelamente, Tesla expandirá su servicio de Cybercabs a siete nuevas ciudades para el verano, tras los lanzamientos iniciales en San Francisco, Austin y Texas. Las suscripciones de Cybercabs aumentaron un 38% en el último trimestre, alcanzando 1,1 millones. La aprobación del software para Europa y China se espera en cuestión de semanas.
Divididos sobre el futuro
Los accionistas de Tesla mantienen posiciones encontradas respecto a la inversión en xAI. Una votación no vinculante previa sobre invertir en la compañía de IA obtuvo más votos a favor que en contra, pero fracasó debido a una alta tasa de abstención. Musk ha vinculado su salario a que la capitalización de la empresa alcance los 8,5 billones de dólares, aunque predice una valoración de 25 billones si Tesla logra su objetivo en robótica.
A pesar de los resultados financieros negativos, las acciones de Tesla subieron un 2,65% en las operaciones previas a la apertura del mercado. La reacción sugiere que los inversores confían en la nueva estrategia centrada en IA, incluso cuando implica abandonar modelos emblemáticos que simbolizaban la revolución de la electrificación.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).












