La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, firmará el sábado 17 de enero en Paraguay el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. La firma se produce tras 25 años de negociaciones y después de que los embajadores de la UE aprobaran el pacto el pasado viernes por mayoría cualificada, a pesar de la fuerte oposición del sector agrícola europeo.
El acuerdo crea la mayor zona de libre comercio del mundo, con un mercado conjunto de más de 700 millones de consumidores. Sin embargo, aún requiere la ratificación definitiva del Parlamento Europeo, que votará en enero o febrero.
División en la UE
Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría votaron en contra del acuerdo. Alemania, España, Portugal e Italia lideraron el bloque del sí, con Italia negociando recientemente condiciones mejoradas para las cláusulas de salvaguardia.
El Ministerio de Agricultura español califica el acuerdo como un hito histórico equilibrado que dará lugar a la mayor zona de libre comercio del mundo. El ministerio destaca los vínculos históricos, culturales y empresariales con estos 4 países y señala que aumentan los controles y los compromisos en materia ambiental y laboral.
Triple protección para sectores sensibles
El acuerdo establece tres mecanismos de protección para sectores como la carne vacuna, aves, azúcar, arroz, miel y etanol. Los contingentes arancelarios representan del 1% al 2% del consumo europeo, limitando las importaciones preferenciales.
Las cláusulas de salvaguardia se activan con una caída de precios de al menos el 5% o un aumento similar de las entradas de productos de Mercosur. Italia negoció esta condición, reduciendo el umbral inicial del 8%.
El tercer mecanismo es un fondo de compensación de 6.300 millones de euros, denominado Red de Seguridad de Unidad, que se detallará en el Marco Financiero Plurianual 2028-2034.
Fuerte rechazo del sector agrícola
José María Castilla, director de la oficina de Asaja en Bruselas, calificó la aprobación de un día negro y una puñalada trapera para la agricultura. Asaja planea hacer una fuerte labor de lobby para que el Parlamento Europeo no lo ratifique en enero o febrero.
Castilla critica que las cláusulas de salvaguardia no son automáticas y la definición de producto sensible no es para nada transparente. Sobre el anuncio de la Comisión Europea de aumentar los controles fronterizos en un 50%, advierte que suena muy bien, pero no representa ni el 1% ya que, según un informe oficial, solo se controla el 0,082% de las mercancías que entran.
El representante de Asaja sostiene que el gobierno brasileño y la Comisión Europea reconocen que no pueden controlar que todo el vacuno que entre no esté alimentado con hormonas de crecimiento. Califica el acuerdo como la manera de la Comisión de pedir perdón por los errores del Pacto Verde en materia industrial, abriendo la puerta a abastecer a un mercado de 270 millones de consumidores a costa de agricultores y ganaderos.
Impacto económico cuestionado
Andoni García Arriola, responsable de organización de COAG, se muestra escéptico sobre la aplicación de las salvaguardias. En el caso de Marruecos nunca se han hecho valer, señala. Advierte de impactos serios sobre la agricultura europea en productos como carne vacuna, leche, miel, cítricos, arroz y cereales, que llevan varios años en una mala situación.
COAG prevé una bajada de precios a medio y largo plazo y una sustitución de las producciones locales por las importaciones, con un impacto positivo de solo el 0,05% en el PIB español.
Cristóbal Cano, secretario general de UPA, reconoce avances importantes logrados por la presión de las movilizaciones agrarias del 18 de diciembre. La presión en las calles y las reuniones con los comisarios nos han permitido tener hoy un mejor acuerdo del que había en un inicio, afirma. Cano defiende que el sector no puede ponerse una venda en los ojos y que se abre un escenario atractivo para el comercio.
Ventajas para ciertos sectores
El Ministerio de Agricultura anticipa ventajas significativas para el aceite de oliva, con la eliminación del arancel actual del 10%. Brasil representa el 98% de las exportaciones de aceite de oliva de la UE a Mercosur, valoradas en 93 millones de euros.
Para la carne de cerdo, los aranceles se eliminarán en un período de 8 a 15 años. En el caso del vino, el arancel actual del 35% para la entrada en Mercosur desaparecerá en 8 años para el vino embotellado, e inmediatamente para el espumoso de precio elevado.
Perspectiva geopolítica
Javier Rivas, profesor de EAE Business School, analiza el acuerdo desde una perspectiva estratégica. Geopolíticamente es casi una obligación, ante el aumento de la influencia americana recientemente, y a mayor plazo, también de China en amplias zonas de América. Es importante que la Unión Europea recupere el pulso impulsando este tipo de acuerdos, señala.
Rivas considera que las salvaguardias en general parecen insuficientes y al no haber automatismos, dependen de la voluntad política del momento. Defiende unas normas de juego iguales para los agricultores europeos y de Mercosur, algo que considera mejorable añadiendo la obligación de que el país exportador se comprometa a cumplir con las obligaciones fitosanitarias del país importador.
El profesor indicó que el acuerdo podría arrojar un saldo comercial importante, especialmente para países como Colombia o Brasil, y en Europa, sobre todo Alemania podría ser el más beneficiado, siendo los más perjudicados los países mediterráneos.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).




